SI A LA VIDA
ReverdES denuncia 20 años de extractivismo en el Cerrito de Quezaltepeque
El día de hoy como ReverdES nos encontramos visitando el “Cerrito de Quezaltepeque” visibilizando conflicto socioambiental vigente desde hace más de 20 años gracias a las prácticas extractivistas en el país.

Quezaltepeque, El Salvador | 26 de septiembre de 2024
En una jornada de movilización y conciencia ambiental, la organización ReverdES realizó este día una visita al emblemático Cerrito de Quezaltepeque. El objetivo principal fue visibilizar un conflicto socioambiental que persiste desde hace más de dos décadas, derivado de la explotación de bienes naturales en la zona.
Un conflicto de larga data
La situación en el Cerrito de Quezaltepeque no es nueva. Durante más de 20 años, comunidades locales y organizaciones ambientales han denunciado las prácticas extractivistas (principalmente la extracción de material pétreo y arena) que han alterado profundamente el ecosistema local.
Este tipo de actividades en la zona volcánica ha generado impactos directos en:
- La recarga hídrica: Vital para el abastecimiento de agua de las poblaciones aledañas.
- La biodiversidad: Pérdida de flora y fauna autóctona debido al avance de la maquinaria pesada.
- La vulnerabilidad climática: El deterioro del suelo aumenta el riesgo de deslaves y otros desastres naturales.
“Nos encontramos visibilizando un conflicto socioambiental vigente desde hace más de 20 años gracias a las prácticas extractivistas en el país”, señalaron representantes de ReverdES durante la visita.
El rol de la resistencia comunitaria
Bajo el lema “Sí a la vida del Cerrito de Quezaltepeque”, la actividad de hoy busca recordar a las autoridades y a la opinión pública que el territorio sigue en disputa. El extractivismo, impulsado por la demanda de la industria de la construcción, ha sido priorizado históricamente por encima de la salud ambiental y el bienestar de las familias que habitan en las faldas del volcán.
El Cerrito de Quezaltepeque forma parte del complejo del Volcán de San Salvador. Históricamente, las empresas dedicadas a la cantera han operado en áreas sensibles, lo que ha provocado tensiones legales y sociales. Organizaciones como ReverdES han mantenido un monitoreo constante, exigiendo que se respete el derecho a un medio ambiente sano, tal como lo establecen normativas nacionales e internacionales.
