La Soberanía alimentaria y el discurso vacío del gobierno

En una nota anterior, comentábamos sobre el Plan Maestro de Rescate Agropecuario que el gobierno ha usado para publicitar acciones que, más que rescatar el sector agropecuario de nuestro país, tienden a la dependencia tecnológica del campo y a posicionar un falso discurso de eficiencia en el agro. Utiliza el término de Soberanía Alimentaria, de forma falaz pues nada tiene que ver con todo eso.
La Soberanía Alimentaria es un concepto creado hace 25 años por las y los campesinos del mundo organizados en La Vía Campesina, que coloca a los pequeños productores y productoras en el centro de las decisiones sobre los sistemas alimentarios, reconoce sus conocimientos en la producción de alimentos sanos, nutritivos y diversificados para el pueblo, la distribución a través de mercados locales y cercanos a las comunidades, la producción sin contaminar la tierra ni el agua, cuidando la biodiversidad y los suelos.
Nada más alejado de la Soberanía Alimentaria que lo que está haciendo el gobierno a través del Plan Maestro de Rescate Agropecuario. Veamos por qué:
Recientemente el MAG anunció su alianza con las mayores empresas productoras de venenos a nivel mundial, como son Bayer-Monsanto, Syngenta, BASF, FMC Corporation, Coterva Agriscience y Sumitomo Chemical. Esta alianza fue creada hace poco para la fumigación aérea con avionetas y drones, usando los peores agroquímicos que hay, a pesar de que estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y del Ministerio de Salud de El Salvador, han comprobado que son causantes de cáncer y de la Enfermedad Renal Crónica conocida como insuficiencia renal. Ambas enfermedades están entre las principales causas de mortalidad de mujeres y hombres en el país, que en su mayoría son campesinos.
El discurso del gobierno habla de “reactivar el agro, generando empleos y brindando mejores condiciones de vida a los agricultores”. A más de dos años de gobierno, es necesario preguntar ¿cuántos empleos agrícolas ha generado? ¿cuáles son las mejores condiciones de vida que se han creado para las y los agricultores? ¿trayendo granos de fuera y no comprarlos a los productores nacionales es la estrategia para generar empleo y mejorar la vida de las y los campesinos? Al contrario, las familias campesinas están sufriendo la caída de los precios de los granos básicos que producen debido a la importación masiva que lleva a cabo el MAG, y de falta de empleo.
Es muy difícil pensar que el gobierno está impulsando la Soberanía Alimentaria cuando no reconoce ni valora el conocimiento campesino y solo le da importancia a la tecnología y al conocimiento técnico generado por las empresas transnacionales. Por ejemplo, recientemente el director del CENTA afirmó que el personal técnico, extensionistas e investigadores tomarán las decisiones a nivel de campo sobre la fertilidad de los suelos. La cosa no va a cambiar, seguirán siendo los técnicos y los profesionales, los que tomarán las decisiones que corresponden a los pequeños productores.
En esta misma línea, pronto será creada la División de Inteligencia Agropecuaria, que profundizará las acciones que ya están llevando a cabo el CENTA y otras oficinas del MAG, es decir, brindar la “asistencia y el seguimiento técnico para hacer rentable a nuestro sector productivo” según declaró el ministro de Agricultura.
El gobierno está atrayendo grandes empresas de Israel, Estados Unidos, Suiza, Alemania, Japón y otros países para que hagan negocios en El Salvador, demostrando que su prioridad es generar beneficios para las empresas extranjeras y no para el sector campesino. Resulta atractivo para el gobierno utilizar el término Soberanía Alimentaria como estrategia publicitaria, aunque en realidad está haciendo lo contrario. Si el gobierno apostara realmente por la Soberanía Alimentaria, estaría actuando para fortalecer al sector campesino, respetando su trabajo y sus conocimientos.
(Fuentes: medios de prensa, redes sociales del MAG, La Vía Campesina)
